¿Qué significa realmente la contaminación?

La contaminación está a la orden del día. A diario vemos noticias en medios de comunicación y redes sociales hablando de la contaminación y sus numerosas problemáticas, pero ¿entendemos realmente qué es la contaminación?

La contaminación es la introducción de sustancias contaminantes en el medio natural que producen cambios adversos. Estas sustancias dañinas son conocidas generalmente como contaminantes. Los contaminantes se dividen en dos categorías:

  • Origen natural, como la que se produce a partir de cenizas volcánicas, minerales presentes de forma natural en el suelo o en los incendios forestales
  • Origen antropogénico, que serían básicamente todos aquellos vertidos, sólidos, líquidos, gaseosos o en forma de energía que se producen en el medioambiente debido a la acción humana.

Los contaminantes dañan la calidad del aire, agua y suelos terrestres y constituyen un problema a nivel global. Aunque ciertas zonas urbanas la sufren de forma más aguda, la contaminación puede verse transportada hasta los lugares más recónditos del planeta. Incluso aquellos lugares en los que el ser humano no habita.

Un poco de contexto histórico:

El orígen de la contaminación antrópica

Nuestros antepasados, los primeros homínidos, aparecen en África hace aproximadamente 6 millones de años. Estos ancestros, ya bípedos, presentaban un impacto prácticamente nulo sobre el planeta. Comían frutos y vegetales que encontraban, así como los limitados animales que podían cazar.

Se cree que el origen de la contaminación antrópica podría haberse dado en tiempos prehistóricos, cuando el hombre daba sus primeros pasos de cara al dominio del fuego. Aun así, el ser humano siguió sin presentar un impacto significativo sobre el planeta hasta hace alrededor de unos 15 000 años, cuando el ser humano cambia su vida como cazador-recolector a una vida más sedentaria gracias a la agricultura.

Primeros imperios

Incluso con un cambio de paradigma tan crucial para nuestra especie, esta contaminación sigue sin tener un impacto significativo sobre el planeta. De hecho, no es hasta el comienzo de la forja de metales cuando se empieza a aportar una cantidad significativa de contaminantes al aire fuera del hogar. Muestras del núcleo de glaciares en Groenlandia indican incrementos en la contaminación asociadas a la producción de metales por parte de las sociedades griega, romana y china. Un incremento posterior de la contaminación ambiental asociada a la producción de metales se da alrededor del año 1540 en América del Sur, tras la colonización española y el auge de la producción de plata.

Revolución Industrial

Con la era industrial, en el s. XVIII, el descubrimiento de combustibles como el carbón y el desarrollo de inventos como la máquina de vapor transforman por completo nuestra forma de vida. La invención de la locomotora y los primeros trenes aumentó la demanda de carbón. Las emisiones de contaminantes se dispararon con la revolución industrial y no han dejado de crecer hasta nuestros días.

Pero si existe contaminación de forma natural, ¿por qué es tan grave la contaminación antrópica?

Para tener un pensamiento crítico es importante hacerse preguntas constantemente, y una pregunta que parece desconcertar a muchos es esta. Ciertamente, es lícito pensar que en realidad todo es parte de un ciclo natural y no tiene importancia, o que deberíamos volver a vivir como se vivía en la prehistoria, sin afectar al resto de ecosistemas en absoluto. Si buscáis respuestas a esas preguntas, no las vais a encontrar aquí.

Sin embargo, actualmente es innegable el hecho de que se ha llegado a un punto de contaminación en el que la propia capacidad de autodepuración de la Tierra es incapaz de soportar durante más tiempo esta liberación indiscriminada de contaminantes, lo que está poniendo en riesgo la vida en el planeta.

Absolutamente todos los seres vivos, desde los microorganismos unicelulares a las ballenas azules dependen del suministro de agua y aire terrestres. Cambios bruscos en las condiciones de sus ecosistemas naturales podrían llevar a la fauna y la flora del planeta a la extinción, por lo que la contaminación de estos recursos amenaza absolutamente todas las formas de vida del planeta.

Además, la contaminación del aire y el agua no es puntual, sino que las corrientes de agua y aire pueden transportar los contaminantes a zonas muy lejanas. El humo de la industria de un país se mueve hacia el resto de los países

Formas de contaminación

La contaminación puede tomar la forma de sustancias químicas, físicas o energías, como ruido, calor o luz. Algunos científicos dividen los contaminantes en otras categorías, sin embargo, esta es la división que me parece más aceptable actualmente.

Polución del aire

Se da a partir de la liberación de químicos y partículas a la atmósfera. En ocasiones, la contaminación del aire es tan intensa que es incluso visible. Ésta puede provocar quemazón en los ojos y dificultad para respirar. En situaciones de contaminación intensa aumenta el riesgo de cáncer de pulmón. Entre los contaminantes gaseosos más comunes se incluyen: monóxido de carbono (CO), dióxido de sulfuro (SO2), clorofluorocarbonatos (CFCs) y óxidos de nitrógenos (NOx) producidos por la industria y los vehículos automóviles. El ozono fotoquímico (O3) y el smog son creados al reaccionar los óxidos de nitrógeno con hidrocarbonos en presencia de luz solar.

Contaminación del suelo

El suelo acoge los cultivos de frutas, verduras u hortalizas, tan necesarios para nuestra superviviencia. La FAO destaca la industria, la minería, las actividades militares y la gestión de deshechos y aguas residuales, así como la agricultura, ganadería y construcción de infraestructuras urbanas como principales formas de contaminación del suelo. Las sustancias tóxicas presentes en los suelos son transportadas a través de la cadena trófica hasta los alimentos de nuestras mesas. Entre los contaminantes del suelo más importantes encontramos hidrocarbonos, metales pesados, MTBE, herbicidas, pesticidas e hidrocarbonos clorados.

Contaminación del agua.

Algunas aguas contaminadas se muestran lodosas, huelen mal y tienen basuras flotando en ellas. Otras pueden verse limpias, pero estar llenas de químicos dañinos que no huelen ni son visibles, pero están ahí. El agua contaminada no es apta para nadar en ella o beberla debido a la descarga de aguas residuales de origen comercial e industrial (tanto intencionado o por derrames) en las superficies de agua. Este tipo de contaminación afecta a ríos, aguas subterráneas, lagos y al mar, al liberarse contaminantes de diverso origen. Los más peligrosos para los cuerpos de agua son los vertidos industriales, insecticidas y plaguicidas. Los vertidos domésticos, como detergentes o aceites también son fuentes graves de contaminación para el agua.

tipos de contaminación

Contaminación electromagnética

Por la sobreabundancia de radiación electromagnética en su forma no-ionizante, como ondas de radio, etc. a la que la gente está constantemente expuesta, especialmente en grandes ciudades. Todavía es desconocido si estos tipos de radiaciones tienen efectos nocivos en la salud de las personas.

Contaminación lumínica

Por el exceso de alumbrado en los núcleos urbanos y carreteras. Incluye la luz que atraviesa, la sobreiluminación y la interferencia astronómica. La contaminación lumínica causa trastornos del sueño y disrupciones en la síntesis de melatonina. Numerosos estudios vinculan esta alteración del orden temporal interno con una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo, insomnio, envejecimiento acelerado y algunos tipos de cáncer.

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Contaminación acústica.

Incluye ruido de carreteras, de tráfico aéreo o industrial, así como sonidos sónicos de alta intensidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como ruido cualquier sonido superior a 65 decibelios (dB). Dicho ruido se vuelve dañino si supera los 75 dB y doloroso a partir de los 120 dB. La contaminación acústica provoca problemas sobre la salud humana y animal: Efectos psicopatológicos, como agitación respiratoria, aumento de la presión arterial, dolor de cabeza e incluso infartos; Psicológicos, presentando episodios de estrés, depresión, ansiedad o histeria; puede producir episodios de agresividad o irritabilidad debidos a la privación de sueño y afecta a la capacidad de memoria y atención de los individuos.

Contaminación radiactiva, o nuclear. 

tipos de contaminación

Las principales causas de la contaminación radiactiva son de tipo artificial, aunque también existen ejemplos de origen natural, como el reactor nuclear natural encontrado en Oklo (Gabón). Las principales fuentes de este tipo de contaminación son las bombas atómicas, ciertas prácticas médicas, el manejo de desechos nucleares, o los accidentes nucleares, como el archiconocido accidente de Chernóbil de 1986. Este tipo de contaminante no sólo es letal, sino también mutagénica, es decir, es capaz de alterar el funcionamiento del ADN de maneras impredecibles. Debido a esto, este tipo de contaminación es considerado uno de los más peligrosos que existen.

Contaminación térmica

Debida a la presencia de diversas actividades que ocasionan un incremento sostenido de la temperatura. La energía térmica tiene que ver con el excedente de energía de ciertas actividades humanas, liberada al medio ambiente generalmente en forma de un exceso de calor que altera el medio fisicoquímicamente. Ésta se da principalmente en medios acuáticos, ya que el aire disipa mucho más rápidamente el calor. Las principales fuentes de calor térmica surgen a partir de vertidos de aguas de enfriamiento, vertidos de aguas frías, por deforestación y erosión de los suelos o por causas naturales, como erupciones volcánicas. Este tipo de contaminación da lugar a una reducción en el oxígeno del agua, desbalances tróficos que irrumpen en el balance de los ecosistemas, liberación de toxinas por reacciones químicas descontroladas y migración masiva por dejar de ser un hábitat habitable para las especies autóctonas.

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Maruxa Fernández

Soy ambientóloga y geóloga. Ya desde muy pequeña me gustaba devorar libros de todo tipo. Actualmente me encanta utilizar la divulgación para generar tópicos multidisciplinares mientras aprendo y disfruto. Espero que a vosotros también os guste!

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