¿Veneno pa’ tu piel? El efecto de los tatuajes sobre la salud.

En el artículo de hoy vamos a hablar de un tema bastante polémico y que siempre suele generar debates a su alrededor: los tatuajes. ¿Son realmente perjudiciales? ¿Qué complicaciones podrían conllevar? ¿Son realmente un veneno para nuestra salud? Vamos a analizarlo.

CONTEXTO SOCIAL

Podemos decir que desde ya hace unos cuantos años, el mundo del tatuaje dejó de ser considerado una forma de autoexpresión exótica limitada a algunas pocas etnias o grupos sociales marginales, para convertirse en una tendencia a la que un gran número de personas se ha apuntado. De hecho, se calcula que más de un 36% de la población menor de 40 años tiene, al menos, un tatuaje.

Esas cifras no sólo implican una gran cantidad de devotos a esa cultura, sinó también un gran número de personas que cuestionan su seguridad y posible nocividad. Siguiendo con las cifras, se ha visto que más de un 50% de individuos tatuados lamenta su decisión de hacerse algún tatuaje en algún punto.

LOS TATUAJES

La tatuación consiste en la introducción de pigmentos exógenos en la dermis (la capa de la piel que existe debajo de la epidermis, la capa más externa de la piel) con el fin de producir una pigmentación permanente.

Estos pigmentos estan constituidos por un tipo de productos a los que llamamos vehículos (agua, glicina y otros derivados alcohólicos), aditivos (surfactantes, hidrocarburos aromáticos policíclicos, nanopartículas y polímeros) y pigmentos.

Esquema de la deposición del pigmento de un tatuaje en la dermis. Fuente: tattoo-process-skin-TedXMileHigh.

Las tintas modernas contienen principalmente pigmentos orgánicos (compuestos policíclicos azoderivados o no) y metales como cromóforos, aditivos de sombreado o simplemente contaminantes. Si bien es cierto que estos componentes suelen variar en función de la marca o el color, los pigmentos de una misma base de color suelen ser bastante parecidos.

Composición de las tintas

Composición de las distintas tintas. Fuente: Emily Hindle; Flickr CC BY-NC 2.0
  • TINTA NEGRA: La tinta más usada con diferencia es la tinta negra. Se obtiene de compuestos derivados del carbón (carbón negro) y suele combinarse con aditivos para hacer acabados y sombras como es el dióxido de titanio o los óxidos de hierro.
  • TINTA OCRE: Se suele emplear el óxido de hierro.
  • TINTA ROJA: Históricamente se usaba el sulfuro de mercurio (cinabro) el cual se intentó disminuir debido a ir ligado a la aparición de dermatitis alérgicas (aparición de lesiones eccematosas). No obstante, aún se sigue usando en algunas ocasiones junto con el seleniuro de cadmio (rojo de cadmio) y óxidos de hierro como el colcótar.
  • TINTA AMARILLA: Se usa el sulfuro de cadmio que a veces suele ir ligado a impurezas de zinc (amarillo de cadmio) o cromato de plomo (amarillo de cromo). También se usa a veces la curcumina.
  • TINTA VERDE: Para los tatuajes verdes se suelen usar principalmente los óxidos de cromo (malaquita). A parte, para hacer diferentes tonalidades, sombras… también se usan ferrocianuros, cromato de plomo o ftalocianinas.
  • TINTA AZUL: Ftalocianinas de cobre, cerúleo (azul celeste), óxido de cobalto (azul cobalto), silicatio de sodio y aluminio (lapislázuli) y silicato de cobre (azul egipcio).
  • TINTA MORADA: Principalmente se usan el manganeso y el aluminio aunque también se usa el violeta de carbazol, y para tonos más tirando a rosados la quinacridona.
  • TINTA BLANCA: El pigmento blanco por excelencia es el dióxido de titanio. No obstante, también se suelen usar el sulfato de bario, óxido de zinc y carbonato de plomo (cerusita).

COMPLICACIONES DE LOS TATUAJES

Infecciones por patógenos

Antes de analizar las complicaciones de las tintas en sí, vamos a hablar de las complicaciones de la tatuación propiamente dicha. La tatuación como hemos visto, consiste en la superación de la barerra epitelial. Debido a que nuestra piel no es estéril, al hacernos un tatuaje podríamos promover el desarrollo de distintas infecciones.

Esas infecciones pueden tratarse desde simples heridas epiteliales (superficiales) hasta infecciones más graves con implicación de ciertos patógenos incluyendo bacterias como Staphylococcus aureus (asociado a infecciones de la piel), Streptococcus pyogenes (principalmente asociado a infecciones de la piel y faringitis), Mycobacterium (asociado principalmente a tuberculosis) y Pseudomonas (infecciones externas o internas), hongos, o virus de transmisión sanguínea como la hepatitis B y C o el VIH.

Es por esa misma razón, que es muy importante mantener una buena higiene de los tatuajes recién hechos. Actualmente hay más concienciación en cuanto a las medidas de higiene y eso ha hecho que ese tipo de infecciones se reduzcan a casos puntuales debidos a patógenos oportunistas o microorganismos comensales de la piel.

Lavado de tatuajes recién hechos. Autor: Kheila Cruz. Fuente: Readinsideout.com

Infecciones por patógenos en las tintas

Aunque pueda sonar extraño, se han observado casos de infecciones ocasionadas por contaminación de las tintas, y de hecho, algunos estudios sugieren que más del 20% de las tintas podrían estar contaminadas con colonias bacterianas, incluso aunque esas tintas estén clasificadas como estériles.

Esa contaminación se cree que podría estar ocasionada bien por prácticas de manufacturación pobres o por el uso de agua de grifo como diluyente.

Imagen del caso de un paciente tatuado en 2012 en el Condado de Monroe (Florida, EE.UU) ; uno de los muchos casos de erupción que fueron detectados ese mismo año en Estados Unidos. La causa fue la contaminación de las tintas de tatuaje con Mycobacterium chelonae. Fuente: AP PHOTO/MONROE COUNTY (N.Y.) DEPARTMENT

Reacciones alérgicas

Reacción alérgica a las tintas rojas

Se ha visto que en cuanto a reacciones adversas frente a las tintas de los tatuajes, el color que suele ocasionar más problemas es el rojo. Las reacciones alérgicas asociadas a las tintas de color rojo pueden aparecer después de meses o incluso años de la realización del tatuaje.

La reacción alérgica desencadenada por la tinta roja puede ir desde ulceraciones, pasando por hiperplasia epidérmica excesiva (aumento de las células de la epidermis de forma anormal) o uveítis conjuntiva (inflamación de la úvea). En cuanto a las características histológicas que indican inflamación, se ha visto que esa tinta roja ocasiona dermatitis de interfase e infiltración de linfocitos T.

El sulfuro de mercurio, compuesto usado a menudo hace años en las tintar rojas, se identificó como un potencial alergénico, motivo por el cuál muchas de las tintas actuales intentan buscar alternativas a él. No obstante, a pesar de que ya no se suele usar mercurio, a día de hoy las tintas rojas siguen ocasionando muchos problemas. Una de las posibles causas hipotetizadas es la susceptibilidad de ruptura de algunos pigmentos (por ejemplo con la radiación solar) que puede dar lugar a productos con un gran potencial citotóxico o carcinógeno.

A parte, también existe otra problemática relacionada con la aparición de erupciones cutáneas en el caso de pacientes con tatuajes rojos sometidos a RMN (resonancia magnética nuclear), ya que la mayoría de las tintas rojas, como hemos visto, contienen hierro, el cual es muy susceptible a reaccionar con el campo magnético creado para hacer dicha prueba.

Reacción alérgica a otras tintas

En el caso de las tintas verdes o amarillas se usan metales como el cromo, o en las tintas negras y blancas, el titanio. En todas esas tintas se han intentado hacer estudios toxicológicos analizando la correlación entre los metales de dichas tintas y las alergias.

No obstante, la gran mayoría de estos estudios no han sido concluyentes. De hecho, esa falta de evidencia es, en parte, causada por la falta de estandarización de tests alérgicos para las tintas de los tatuajes.

Toxicidad crónica

Algo parecido pasa en el caso de la toxicidad crónica. Actualmente es muy difícil realizar estudios que evaluen a largo plazo los efectos de los tatuajes. De hecho, para poder evaluar si los tatuajes pueden ocasionar cáncer, se necesitarían cohortes (grupos de estudio) muy grandes y estudios de larga duración, cosa que resulta bastante difícil.

Es tal la incertidumbre que hay alrededor de la toxicidad crónica, que mientras que algunos estudios sugieren que la solubilidad de los pigmentos es tan pequeña que los hace básicamente inertes, otros apuntan que por muy poco solubles que sean los pigmentos, existe una metabolización y, por lo tanto, formación de posibles carcinógenos.

Otro problema que nos encontramos es el de la composición. Es cierto que, como hemos mencionado, los pigmentos de una misma base de color suelen ser parecidos pero aun así no existe unanimidad, con lo cuál no se puede atribuir un efecto a una tinta en particular (algunas tintas amarillas podrían desencadenar graves consecuencias mientras que otras no, por ejemplo).

REGULACIÓN DE LAS TINTAS

De hecho, es tal esa falta de consenso en torno a los tatuajes que ni siquiera existe una regulación estricta de su uso, y una lista de las tintas que se deberían usar y las que no.

En el caso de la FDA (US Food and Drug Adminsitration), hasta ahora no se había ejercido nunca ninguna acción regulatoria sobre los aditivos de color de las tintas de los tatuajes, ya que consideraba que el número de casos adversos frente a los tatuajes era muy bajo. No obstante, frente al aumento de casos en los últimos años, ha decidido ponerse manos a la obra comenzando a investigar para emprender la toma de acciones.

En el caso de Europa, la normativa también se encuentra en proceso. De momento, lo único que existe són regulaciones a nivel nacional que evidencian una vez más la falta de consenso alrededor de una práctica que es cada vez más frecuente.

CONCLUSIÓN

Hemos visto que aún no está claro si los tatuajes podrían causar un perjuicio sobre nuestra salud más allá de algunos tipos de infecciones causadas por patógenos ya conocidos o reacciones alérgicas de algunas tintas. El debate está servido por mucho tiempo más. Eso nos recuerda que debemos seguir investigando hasta encontrar evidencia de seguridad o de nocividad, y siempre tener en mente aquella frase que decía Carl Sagan conocida como «argumento ad ignorantiam»:

«La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia«

-Carl Sagan

BIBLIOGRAFÍA

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Sonia Adell Valen

Graduada en Bioquímica y Biología Molecular, especialista en Nutrición Molecular y Máster en Investigación en Nutrición y Metabolismo. Espero que disfrutes de mis artículos tanto como yo haciéndolos, que pueda aportarte nuevos conocimientos o un repaso de otros que ya adquiriste con anterioridad, y sobretodo, ¡que pueda despertar tu interés y pasión por la ciencia!

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