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¿Te has preguntado alguna vez por qué las personas tenemos diferentes tonos de piel, de pelo o de ojos? La respuesta a esta pregunta la encontramos en la melanina, el pigmento que determina el color de nuestros ojos, pelo y piel. Sigue leyendo para conocer un poco más acerca de este pigmento y sus funciones, y saber si realmente es nuestra amiga o nuestra enemiga.

¿Cómo se forma la melanina?

Para comenzar explicaremos cómo se forma la melanina en nuestro cuerpo. Para ello vamos a situarnos en la piel, que se divide en tres capas: epidermis, dermis e hipodermis. La epidermis, formada principalmente por queratinocitos, es la capa más superficial y, a su vez, se divide en estrato córneo, estrato granuloso, estrato espinoso y capa basal.

Ahora que ya nos hemos situado en la epidermis, nos centraremos en la capa basal de la misma. Ahí se encuentran los melanocitos, unas células que presentan una especie de tentáculos llamados dendritas. En el interior de los melanocitos se encuentran los melanosomas, que son unos orgánulos celulares con forma de saco en los cuales se forma y se almacena la melanina. Una vez que la melanina está preparada, los melanocitos la distribuyen en el interior de los melanosomas a través de sus dendritas hacia los queratinocitos de las capas más superficiales.  Cada melanocito es capaz de llegar hasta 36 queratinocitos.

El proceso que da lugar a la formación de melanina se llama melanogénesis y está regulado principalmente por la luz ultravioleta (UV), pero también por factores genéticos y estímulos hormonales. La molécula de melanina se forma a partir de la tirosina, un aminoácido, que es transformada por acción de una enzima llamada tirosinasa. Los productos intermedios del proceso son la dixidroxifenilalanina (o dopa), un sustrato inicial que interviene también en la formación de otras moléculas como la adrenalina o serotonina, y la dopa-quinona que, finalmente, dará lugar a dos tipos de melanina. Estos son la feomelanina, más presente en las personas de piel clara, y la eumelanina, más predominante en las personas de piel oscura. Todo el mundo tiene de los dos tipos de melanina, pero en distintas proporciones.

¿Cuáles son las funciones de la melanina?

Una vez hemos visto cómo y dónde se forma la melanina, vamos a comentar las funciones que realiza este particular pigmento.

La melanina amiga

Su función principal es la protección, haciendo efecto barrera frente a los efectos nocivos del sol, evitando que el material genético de los queratinocitos sufra daños por la radiación solar. Esta barrera se manifiesta mediante el conocido bronceado. Efectivamente, lo que coloquialmente conocemos como “moreno”, es el escudo protector que ha formado nuestra melanina frente a la agresión del sol.

Otra función de este pigmento es la que hemos comentado al principio, la coloración de nuestra piel, pelo y ojos.

  • La epidermis es incolora, por lo que el color de la piel se determina según la concentración de melanina y la proporción de eumelanina y feomelanina. Todas las razas tienen aproximadamente la misma cantidad de melanocitos. Lo que marca la diferencia es que las personas de piel más oscura tienen mayor actividad celular, por lo que producen la melanina en mayor cantidad.
  • El color de los ojos depende de la cantidad y distribución de melanina en el iris. Los ojos marrones tienen mayor cantidad de melanina en la parte anterior del iris , los verdes un poco menos y los azules son los que menor cantidad tienen. Esta también es la razón por la que, por norma general, los bebés tienen los ojos claros, ya que producen poca cantidad de este pigmento porque sus melanosomas son todavía inmaduros. Pero conforme pasan los meses empiezan a producir más melanina y pueden irse oscureciendo hasta alcanzar su color definitivo.
  • En el pelo la melanina se encuentra en la raíz. La actividad de los melanocitos se adapta al ciclo de formación del pelo, produciéndose melanina durante la fase anágena (fase de crecimiento del pelo). El color lo determina también la proporción de eumelanina y feumelanina que haya, por ejemplo, el pelo negro tiene un 99% de eumelanina. El caso de los pelirrojos, se debe a una mutación genética que impide la formación de eumelanina, promoviendo la de feumelanina. También influye la forma y tamaño de los gránulos de melanina. En el pelo oscuro, los gránulos son numerosos, grandes y elípticos; mientras que en el pelo claro, son pequeños, redondos y escasos. Sin embargo, las canas aparecen cuando los melanocitos mueren y dejan de producir melanina.
Figura 3. Distintos tipos de coloración del pelo en función de la melanina. Fuente: https://anticanas.net/por-que-nos-salen-canas/

La melanina enemiga

Más que llamarla enemiga podemos decir que la melanina tiene también una cara B, ya que puede dar lugar a la formación de manchas en la piel. Esto se conoce como discromías y se producen como consecuencia de una pigmentación heterogénea de la epidermis por parte de la melanina. Las discromías pueden ser hipocromías o hipercromías, según haya un disminución o aumento de color.

Las hipocromías se producen por un defecto en la pigmentación, es decir, hay una disminución o pérdida de este pigmento debido a diferentes causas. Algunos ejemplos son el albinismo que se debe a mutaciones en diferentes genes que no permiten la producción de melanina, la pitiriasis versicolor que se debe a la infección de un hongo o el vitíligo, que se debe a que las células inmunitarias destruyen los melanocitos.

Las hipercromías se producen por un exceso en la pigmentación y pueden producirse por diferentes motivos, como por ejemplo:

  • Debido a un aumento de la actividad del melanocito, produciendo más cantidad de melanina (melasma, pecas).
  • Por un aumento del número de melanocitos (lunares, léntigo). 
  • Por fotosensibilización, cuando hay una reacción adversa producida por la interacción de la radiación solar con la piel expuesta a agentes químicos (medicamentos o plantas por ejemplo), físicos (frío o calor) y mecánicos .
  • Por una hiperpigmentación postinflamatoria (después de una infección por herpes, eccema, acné, quemaduras…)

La formación de manchas en nuestra piel no es solo un problema estético. Tras una exposición continuada a los rayos ultravioleta, el daño que producen se va acumulando produciendo cambio en la textura de la piel, envejecimiento de la misma y puede derivar en un cáncer de piel. Los melanocitos, después de formar la temida mancha pueden acabar en la formación de un melanoma, que es el tipo de cáncer de piel más común y más grave.

¿Cómo combatir las manchas?

Ya hemos visto que las manchas de nuestra piel pueden tener diferentes orígenes. La mayoría de ellas no se pueden modificar, pero cuando están en la capa superficial de la piel y el origen es por una sobreexposición al sol sin protección, o por algún proceso inflamatorio o reacción alérgica, sí podemos combatirlas.

Hay diferentes principios activos despigmentantes para hacer frente a las hipercromías y éstso pueden actuar de 3 formas diferentes:

  • Bloqueando la fase inicial de formación de melanina, actuando sobre la enzima tirosinasa. Su bloqueo provoca la disminución del pigmento lo que conlleva una disminución de pigmentación heterogénea. Así actúa, por ejemplo, la hidroquinona, el acido azelaico y la vitamina C, entre otros.
  • Bloqueando el transporte de este pigmento hacia la epidermis a través del melanocito. Así actúa por ejemplo la niacinamida, un derivado de la vitamina B3.
  • Actuando directamente sobre la melanina acumulada que forma la mancha en la superficie. Así actúan los alfahidroxiácidos (AHA) y los betahidroxiácidos (BHA) por su efecto exfoliante, y los retinoides, por su efecto de renovación de la capas superficiales de la epidermis.

Es decir, los dos primeros mecanismos de actuación evitan la formación de la mancha, son de prevención, mientras que el tercero actúa directamente sobre la mancha ya formada, actuando como un tratamiento modificador.

En conclusión

Analizando todo lo que nos aporta la melanina, podemos considerarla nuestra amiga, debido a su función protectora y responsable de nuestro aspecto al fin y al cabo. Pero como a todos los amigos, hay que cuidarlos, porque si descuidamos esta amistad se puede poner en nuestra contra, dando lugar a las temidas manchas. No nos referimos a todas en general, pues ya hemos visto que se forman por diferentes motivos, pero sí a las que son la puerta de entrada al cáncer de piel.

La principal forma de cuidar esta amistad es la prevención, ¿y contra quién? contra el sol, que también puede ser considerado amigo y enemigo a la vez, ya que nos aporta muchos beneficios pero es el causante de la formación de algunas manchas y de que algunas de ellas se conviertan en peligrosas. La mejor prevención es usar protectores solares a diario, ya sea invierno o verano, aunque no vayas a la playa, aunque solo vayas a la esquina. Esta es la mejor forma de que la melanina siga siendo nuestra amiga.

Artículo editado por Cristina de los Reyes.

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Bibliografía

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Marín, D; Del Pozo, A. Pigmentación de la piel. Conceptos generales e implicaciones cosméticas (2005). Revista Eselvier. Vol 24, N1 (116-118).

Alcalde, M.T; Del Pozo, A. Coloración del cabello. Conceptos generales (2002). Vol 21. Num 27 (137-139).

Mathews; Van Holde; Ahern (2003). Bioquímica 3ª edición (859-863)

Grupo de Trabajo de Dermatología de Sefac (2016). Protocolos de actuación en la farmacia comunitaria ante los principales problemas dermatológicos.

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Alicia Justo Hernández

Farmacéutica

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