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Botulismo: un desconocido a tener en cuenta

En la primera mitad del mes de marzo de 2023 se ha generado un clima de preocupación en Europa debido a una enfermedad poco común, que suele provenir principalmente por intoxicación a través de alimentos contaminados, pero que es potencialmente mortal si no se trata a tiempo y adecuadamente. Se trata del botulismo.

Pero lo curioso de este brote es que no ha surgido por ninguna intoxicación alimentaria, sino por el uso, por parte del ser humano, de la toxina que produce el microorganismo que da lugar a esta enfermedad. ¿Usada cómo? Dicha toxina suele usarse en tratamientos médicos y estéticos en todo el mundo, y en este caso se ha localizado en algunas clínicas de Turquía.

¿Qué es el botulismo? ¿Qué lo provoca?

Por lo general el botulismo no es una infección, sino que se trata de una intoxicación secundaria debida a la ingesta de alimentos donde el microorganismo que provoca el botulismo ha proliferado y producido las toxinas que conducen a esta patología; siendo potencialmente mortal por muy pequeña que sea la ingesta.

El organismo causante de este fenómeno es una bacteria del género Clostridium. Se trata de Clostridium botulinum, un tipo de bacteria anaerobia generadora de esporas y productora de la toxina botulínica, la auténtica responsable de la gravedad de la enfermedad. Clostridium botulinum se distribuye mundialmente y suele encontrarse en el suelo y en el agua no tratada.

La toxina botulínica es una neurotoxina que afecta al sistema nervioso autónomo, que es el encargado de funciones tan importantes en nuestro organismo como son la respiración y el latido cardíaco. Cuando se produce la autolisis de Clostridium botulinum, la toxina se libera al organismo bloqueando la liberación de los neurotransmisores que intervienen en la contracción muscular, la acetilcolina, por lo que en el músculo afectado por la toxina se impide la contracción y provoca una parálisis flácida. La asfixia suele ser el desenlace mortal de esta enfermedad.

Figura 1. Acción de la toxina botulínica sobre la liberación de acetilcolina. Fuente: Elaboración propia con BioRender y Canva.

Son siete las variedades antigénicas de esta toxina, siendo las principales causantes de enfermedades en el ser humano las variedades A, B y E.

Los tipos de botulismo y su diagnosis

Hay que destacar que todas las formas de botulismo son «poco frecuentes», pero son principalmente 3 las enfermedades clínicas que podemos encontrar asociadas a Clostridium botulinum.

1. Botulismo alimentario. Como se ha mencionado anteriormente, se trata de una intoxicación secundaria provocada por el consumo de alimentos contaminados y/o no cocinados adecuadamente. Se suele notar debilidad y mareo de 24 a 48 horas después de la ingesta y presenta una serie de síntomas como son visión borrosa, estreñimiento y dolor abdominal. Al evolucionar más la enfermedad provoca parálisis flácida, que es una parálisis donde el músculo se vuelve laxo y blando, dando una debilidad extrema y la pérdida completa de los reflejos tendinosos y cutáneos.

En los casos más graves se puede llegar a la muerte del paciente por parálisis respiratoria. Su recuperación en ocasiones suele llevar meses e incluso años debido a la unión irreversible de la toxina botulínica a nuestro organismo, pero hay que señalar que una enfermedad que podía tener una mortalidad alrededor del 70% de los casos ha descendido en los últimos tiempos a sólo el 10% de muertes provocadas por botulismo.

2. Botulismo del lactante. En este caso la enfermedad se debe a la acción de la neurotoxina producida in vivo por Clostridium botulinum. Éste lo que hace es colonizar el aparato digestivo de los lactantes afectados ya que su organismo carece aún de la microbiota intestinal que pueda competir con Clostridium botulinum. Suele afectar a niños de menos de un año de edad (entre 1 a 6 meses generalmente). Se trata de una enfermedad progresiva con parálisis flácida e insuficiencia respiratoria, pero en este caso, la mortalidad es muy baja, en torno al 1-2% de los casos afectados.

3. Botulismo de las heridas. Es un caso de botulismo más raro aún en el que la enfermedad se desarrolla a través de una herida que está contaminada. Presenta unos síntomas idénticos a los anteriores pero el periodo de incubación suele ser más largo y se presentan unos síntomas en el sistema digestivo que son menos prominentes que los anteriores.

Figura 2. Conservas de verduras y de pescado. Son en estos productos donde hay más documentación respecto a alimentos contaminados con Clostridium botulinum. Fuente: Freepik.

En algunos libros se menciona también un cuarto tipo de botulismo, por inhalación, pero está más asociado a la preocupación por su uso como arma biológica, ya que al ser concentraciones mayores que llegan al organismos por inhalación se notan los síntomas con mayor velocidad, así como aumentaría el nivel de mortalidad de los individuos afectados.

Para diagnosticar correctamente la enfermedad, a parte de tener presente los síntomas externos que aparecen, se debe aislar el microorganismo o la toxina en el laboratorio, teniendo en cuenta que la probabilidad de detectar la toxina es mayor en las etapas iniciales de la enfermedad, por lo que es vital una rápida reacción por parte del equipo de profesionales.

Las muestras se toman de las heces de los infectados para obtener tanto la bacteria Clostridium botulinum como la toxina botulínica. Además, para aislar la toxina se usan también muestras de suero y, en el caso del botulismo de las heridas, tomando un exudado de la herida en cuestión.

Tratamiento y prevención

Los pacientes que padecen botulismo requieren un tratamiento específico que comprende generalmente 3 puntos principales:

1. Tratamiento ventilatorio adecuado al paciente

2. Eliminación del microorganismo del aparato digestivo mediante lavados gástricos y uso de metronidazol o penicilina

3. Administración de la antitoxina botulínica trivalente frente a las variedades A, B y E de la toxina, que son las que afectan al ser humano

Hay que mencionar que una recuperación de esta enfermedad no provoca inmunidad frente a la toxina, por lo que los pacientes que superan la enfermedad siguen siendo vulnerables a nuevas infecciones y es la prevención la mejor arma que poseemos frente a nuevos brotes.

Para prevenir casos de botulismo lo principal es destruir las esporas que puedan existir en los alimentos, evitar que éstas germinen (tratando los alimentos con un pH ácido o con temperaturas inferiores a 4ºC) y/o destruyendo la toxina ya preformada, pero ¿cómo?. La toxina botulínica se inactiva al tratarla con temperaturas entre 60 y 100ºC durante por lo menos 10 minutos. El botulismo del lactante o infantil se ha asociado al consumo de miel contaminada, por lo que se aconseja que los niños menores de 1 año no tomen este producto.

¿Por qué una enfermedad asociada a una intoxicación alimentaria ha creado esta alerta en Europa?

El caso ocurrido a principios de marzo de 2023 se debe a lo que se conoce como botulismo iatrogénico, un tipo provocado por la incorrecta inyección de la toxina botulínica debido a motivos médicos o estéticos.

Como ya se ha mencionado, la toxina botulínica se usa en estética y medicina bajo el nombre comercial de bótox, que se ha generalizado para diferentes procesos, desde dolencias neurológicas, a tratamientos anti-edad, como en este caso donde se ha usado en intervenciones para adelgazar. Este proceso concreto consiste en la inyección en el músculo estriado intragástrico de los pacientes de la toxina botulínica, así ésta inhibe las contracciones de estos músculos por lo que se ralentiza la digestión y se prolonga la sensación de saciedad, llevando a una menor ingesta de alimentos y a la consecuente pérdida de peso.

Figura 3. Viales de bótox. Fuente: Pixabay.

Pero, ¿es peligroso?. Toda intervención médica o estética conlleva cierto riesgo, pero según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), puede producirse botulismo iatrogénico si se inyecta una dosis excesiva de la neurotoxina botulínica.

Conclusión

Lo que hay que tener presente es que convivimos con microorganismos que pueden hacernos la vida más fácil o muy difícil. Nosotros podemos aprovechar esos recursos pero sin bajar nunca la guardia.

Como este caso nos recuerda, aunque el uso de bótox sea ya una práctica muy normalizada dentro del mundo estético, una mala manipulación de estos productos o una mala praxis puede provocar consecuencias muy graves para nuestra salud.

Ya sea por necesidad médica o estética, la alta demanda propicia que se compita más en precios y esto, en algunos casos, lleva a que se adulteren productos y/o generarlos de menor calidad para abaratar costes; dejando a un lado la ética para conseguir un beneficio económico. ¿Significa esto que debemos dejar de usar bótox?. Ni mucho menos, pero debemos ser conscientes del riesgo que conlleva y siempre en manos de profesionales.

Artículo editado por Equipo de Microbacterium

Bibliografía

Madigan, Michael T., Martinko, John M., Bender, Kelly S., Buckley, Daniel H., Stahl, David A. Brock. Biología de los microorganismos (14ª edición). Pearson Educación.

Brooks, Geo. F., Carroll, Karen C., Butel, Janet S., Morse, Stephen A., Mietzner, Timothy A. Jawetz, Melnick y Adelberg. Microbiología médica (25ª edición). Mc GrawHill.

Murray, Patríck R., Rosenthal, Ken S., Pfaüer, Michael A. Microbiología clínica (5ª edición). Elsevier.

González, Adaya. 20 marzo 2023. El turismo sanitario y sus riesgos (efe.com)

Redacción rtve. 15 marzo 2023. El botulismo, qué es, qué síntomas tiene y cuáles son sus causas (rtve.es)

Redacción El Mundo. Actualizado 14 marzo 2023. Ascienden a 67 los casos de botulismo asociados a operaciones estéticas en Turquía. Salud. EL MUNDO (elmundo.es)

Noriega, David. Actualizado 14 marzo 2023. Claves sobre el bótox intragástrico y el brote de botulismo en pacientes europeos de una clínica estética de Turquía. (eldiario.es)

Agencia EFE. 14 marzo 2023. Ascienden a 67 los afectados por botulismo en Europa tras someterse a operaciones estéticas en Turquía (lasexta.com)

Europa Press. 14 marzo 2023. Turquía cierra servicios en dos hospitales por el brote de botulismo, que ya suma 67 casos (redaccionmedica.com)

Güell, Oriol. 13 marzo 2023. Alerta en Europa tras 14 casos graves de botulismo en pacientes que viajaron a Turquía a someterse a una operación para adelgazar. Sociedad | EL PAÍS (elpais.com)

Francisco Javier Mateos Cabello

Francisco Javier Mateos Cabello

Biólogo y defensor de la belleza de nuestro planeta. Siempre orientado a la educación ambiental y quiero ampliar esa concienciación de forma escrita para intentar llegar a más personas. Siempre dispuesto a nuevos retos.

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