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Agrovoltaica: la suma de agricultura y energía solar

¿Pueden convivir las energías renovables más punteras con las actividades del sector primario? Brócoli, orégano, lavanda, berenjena, calabacín… Son algunas de las especies hortofrutícolas que se plantan en los extensos terrenos de las plantas fotovoltaicas para dar un segundo uso al suelo y fomentar la biodiversidad. Además del cultivo, también se implementan sinergias con pastores y empresas locales para potenciar el desarrollo económico de la zona y la sostenibilidad.

¿Cómo funciona una planta fotovoltaica?

Los paneles solares son cada vez más comunes gracias a la posibilidad de obtener energía limpia. Pero, ¿cómo funciona una placa solar? ¿Cómo se obtiene energía a través de ella? Una planta fotovoltaica es una instalación que convierte la luz en electricidad. Los paneles fotovoltaicos están formados por células o celdas fotovoltaicas, que aprovechan la radiación del sol para generar corriente eléctrica gracias al efecto fotoeléctrico. Se basan en la propiedad de algunos materiales de absorber fotones (partículas lumínicas) y liberar electrones, que generan una corriente eléctrica.

Las celdas fotovoltaicas están compuestas por dos capas semiconductoras, una capa positiva y una negativa. Estos dispositivos pueden estar fabricados de silicio monocristalino, policristalino o amorfo, que difieren en el grado de orden en su estructura, su eficiencia y su precio. Cuando la luz del sol incide sobre el material semiconductor, los fotones (partículas de luz) liberan electrones de la capa negativa, creando un flujo de corriente eléctrica hacia los huecos de la capa positiva. Así se obtiene corriente eléctrica continua.

Esquema de funcionamiento de una planta fotovoltaica. Fuente: ENDESA

Posteriormente, la corriente eléctrica es captada por conductores y enviada de los paneles solares a un inversor, que convierte la corriente continua en corriente alterna para poder ser utilizada en la red eléctrica. Para elevar la energía a media tensión se emplean transformadores, que consiguen incrementar hasta 36 kV. Finalmente, la energía eléctrica alterna, ya apta para el consumo, es distribuida gracias a las líneas de transmisión hasta nuestros hogares.

La energía solar fotovoltaica es un tipo de energía renovable, limpia e inagotable. La eficiencia de una planta fotovoltaica depende de varios factores, como la calidad de las celdas fotovoltaicas, el ángulo y la orientación de los paneles, y la cantidad de luz solar disponible en la zona donde se encuentra la instalación. Al aprovechar la luz solar, constituye una fuente de energía sostenible y no contaminante, por lo que la producción de energía solar contribuye a reducir las emisiones de CO2 y la protección del medio ambiente.

Agrovoltaica y sostenibilidad

España es uno de los países con más horas de sol del mundo. Según un estudio publicado en la revista Nature, si tan sólo el 1% de la superficie del planeta usada para la agricultura se combinara con la producción de energía solar, se podría cubrir por completo la demanda mundial de electricidad. Este es el objetivo de la agrovoltaica, también conocida como agrivoltaica o agrofotovoltaica, término que se usa para designar al aprovechamiento de un mismo terreno para la producción de energía solar y la agricultura. La convivencia entre cultivos y placas solares permite optimizar el uso del suelo y genera beneficios mutuos para ambas actividades. 

Por ejemplo, la instalación de plantas solares en este tipo de superficies conserva el suelo más húmedo y lo protege del sol, lo que favorece el crecimiento de ciertas plantas. A su vez, el traspaso de agua de los cultivos al ambiente genera beneficios para el mantenimiento de las placas solares. Además de ayudar a preservar la biodiversidad, también contribuyen a la creación de valor compartido en las comunidades locales, mejorando el acceso a la energía y proporcionando desarrollo social y económico.

En los últimos años, las plantas fotovoltaicas se han ido extendiendo por la geografía española y, en algunas ocasiones, su implantación ha competido por el territorio donde se  desarrollaban cultivos autóctonos. Para evitar esta rivalidad, la agrovoltaica tiene como objetivo compartir y compatibilizar al máximo la actividad agricultora y ganadera con la producción de energía fotovoltaica. Un ejemplo de convivencia entre cultivos y energía solar es el proyecto que está desarrollando Endesa, a través de Enel Green Group, en algunas zonas de España y de Europa. 

“Miel solar”, cultivos y ganadería

Uno de los casos que mejor ejemplifica este concepto de valor compartido es el proyecto desarrollado por Endesa en Carmona (Sevilla). Allí, Endesa cuenta con dos plantas fotovoltaicas de “Las Corchas” y “Los Naranjos” que generan más de 100MW con los que se alimentan de energía los hogares de más de 40.000 familias. En este espacio se han plantado más de 3 hectáreas de plantas aromáticas (orégano, salvia, lavanda…) y se ha instalado un apiario donde se produce la denominada “miel solar”. Loramiel, una empresa local regentada por la quinta generación de apicultores, fue la seleccionada para producir miel en este terreno perimetrado con más de 20 colmenas de abejas. 

Apiario Solar ubicado en la planta fotovoltaica de Las Corchas (Carmona, Sevilla) regentado por la empresa Loramiel

Todo ello se complementa con el pastoreo: más de dos mil ovejas pastan libremente bajo las placas solares. Además, la miel generada en el Apiario Solar se emplea posteriormente para la elaboración de dulces artesanos, como los fabricados en el convento de Santa Clara, de manera que la comunidad de la zona también se beneficia económicamente. De esta manera, no sólo se consiguen ecosistemas favorables para la conservación de especies protegidas, como las polinizadoras, sino que también se saca una rentabilidad económica a los negocios locales.

Conclusiones

La sinergia entre la producción de energía solar y la agricultura permite obtener un doble beneficio. Por un lado, la expansión de plantas fotovoltaicas donde obtener energía renovable que ayuden a reducir las emisiones de CO2 y a proteger el medio ambiente. Por otro lado, el aprovechamiento del terreno para el sector primario, creando espacios favorables para la agricultura y la ganadería. La implementación y desarrollo de este tipo de proyectos persiguen alcanzar una mayor sostenibilidad, combinando la producción de energía renovable no contaminante con el progreso social y económico de la localidad.

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Raquel Gómez Molina

Coordinadora del equipo de redes

2 comentarios en «Agrovoltaica: la suma de agricultura y energía solar»

  1. ¡Qué interesante! Es cierto que resulta aterrador ver como nuestros campos se van convirtiendo en infinitas granjas solares. Por eso, resulta tranquilizante saber que, debajo de ese paisaje tan poco natural, la vida continúa.
    Un saludo y gracias nuevamente por la información aportada.

  2. Muy interesante el artículo, muchas gracias. Parece viable esta sinergia de cultivos de plantas aromáticas en terrenos con plantas fotovoltáicas. Pero quizá no lo sea tanto en aquellos lugares donde los cultivos son vides, olivares, almendros u otros tipos que son más voluminosos. ¿Hay algún proyecto en marcha que esté estudiando estos casos? Gracias de nuevo. Saludos

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