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Actividad física, ¿un factor clave para la longevidad?

Por definición, la longevidad es una característica propia de aquellos individuos que viven muchos años. Pero, ¿qué significa objetivamente vivir muchos años? De manera general, una persona que alcanza la edad de 80, 90, 100 o más años, puede considerarse una persona longeva, puesto que ha superado la esperanza de vida media de la especie humana que, en el año 2019, se ha situado en los 73,4 años. 

No obstante, este valor no es estático, porque ha ido variando a lo largo del tiempo, siguiendo una tendencia creciente. Por ejemplo, en los últimos 20 años, la esperanza de vida de los seres humanos a nivel mundial ha aumentado considerablemente, incrementándose en 6,6 años. ¿A qué se debe este aumento? Principalmente, es consecuencia de una mejoría en las condiciones higiénicas, un mejor acceso a servicios sanitarios de calidad y una disminución de la mortalidad infantil.

¿Hay relación entre la longevidad y la calidad de vida?

Para contestar esta pregunta, es necesario considerar otra variable: la esperanza de vida saludable. En este caso, también se puede observar una tendencia creciente (un incremento de 5,4 años), aunque con un valor inferior al de la esperanza de vida general (6,6 años). Esto es debido a una mayor incidencia y prevalencia de algunas enfermedades no transmisibles, más comunes en edades avanzadas, como la diabetes mellitus tipo 2, las enfermedades cardiovasculares o las enfermedades neurodegenerativas.

Asimismo, con la edad, se ha observado una reducción en la capacidad cardiorrespiratoria y en la función muscular, como consecuencia de una menor práctica deportiva de manera regular. A modo de ejemplo, se ha observado que la capacidad aeróbica disminuye aproximadamente un 10% por cada década, en parte, como consecuencia de una tendencia al sedentarismo. También, disminuye la fuerza y la masa muscular, principalmente, debido a una disminución de la actividad física y a factores nutricionales y hormonales.

¿Qué se puede hacer para frenar esta situación?

La evidencia científica actual sugiere que el entrenamiento físico regular puede desacelerar el envejecimiento biológico y mantener el rendimiento físico a través de la reprogramación epigenética. 

longevidad
Los diferentes mecanismos de reprogramación epigenética. Fuente: Józef Swiatowy W. et al. 2021. Reproducido con licencia Creative Commons. https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

¿En qué consiste la reprogramación epigenética?

La reprogramación epigenética consiste en regular la expresión de los genes y su traducción a proteínas, sin alterar la secuencia del ADN. Un ejemplo de modificación epigenética es la metilación o la desmetilación de regiones específicas del genoma, y consiste en añadir un radical metilo (-CH3) a una citosina. La citosina es una de las cuatro bases nitrogenadas que conforman el ADN. Las otras tres bases se denominan adenina, guanina y timina. Las fluctuaciones que se producen en el proceso de metilación y desmetilación de regiones específicas del ADN están asociadas con el envejecimiento. 

Mecanismo bioquímico en el que se añade un grupo metilo (-CH3) a la citosina. Fuente: Józef Swiatowy W. et al. 2021. Reproducido con licencia Creative Commons. https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

¿Hay otros mecanismos celulares relacionados con el envejecimiento?

Sí. La longitud de los telómeros también está relacionada con el envejecimiento celular. Los telómeros son porciones de ADN, que se encuentran dispuestos en los extremos de los cromosomas y, una de sus principales funciones, es proteger estas estructuras del acortamiento al que se ven sometidos en cada división celular. Cuando este acortamiento alcanza un límite específico, la célula se vuelve senescente.

Sin embargo, la célula dispone de diversos mecanismos que le permiten contrarrestar este desgaste. Uno de ellos, es la actividad del enzima telomerasa, que permite retrasar el estado de senescencia de la célula. Su actividad es regulada por dos proteínas (TRF1 y TRF2) que impiden que la telomerasa alargue en exceso los telómeros. 

La longitud de los telómeros disminuye con cada división celular hasta llegar a un punto crítico en el que la célula se vuelve senescente. La telomerasa se encarga de retrasar este proceso incrementando la longitud de los telómeros. Las proteínas TRF1 y TRF2 impiden que la telomerasa actúe en exceso. Fuente: Haupt S. et al. 2022. Reproducido con licencia Creative Commons. https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

¿Cuál es la relación entre la longitud de los telómeros, la reprogramación epigenética y la actividad física?

Según la evidencia científica más actual, la práctica regular de actividad física juega un papel importante en el mantenimiento de los telómeros, debido a que favorece un aumento de la actividad de la telomerasa. Además, se han observado diferentes patrones de metilación,en regiones del ADN que están relacionadas con la senescencia celular, en personas que practican deporte de manera habitual, en comparación con individuos sedentarios. 

Los últimos estudios indican que el entrenamiento aeróbico, de resistencia y de fuerza, con una intensidad moderada, son los más efectivos para ralentizar el acortamiento de los telómeros. 

Conclusión 

La práctica regular de actividad física conlleva numerosos beneficios independientemente de la edad del individuo, reduciendo considerablemente la incidencia de enfermedades no transmisibles y mejorando, con ello, la calidad de vida de la población. Sin embargo, aunque se cree que el deporte tiene un papel relevante en el mantenimiento de los telómeros y, por tanto, retrasar el envejecimiento celular, son necesarios más estudios para determinar el grado de influencia del deporte sobre la longitud de los telómeros a largo plazo.

Es un proceso que ocurre lentamente en los seres humanos y pueden existir muchas diferencias entre individuos. Por otro lado, habría que indagar más en el proceso de reprogramación epigenética, que también influiría en la longevidad, ya que en el proceso de metilación/desmetilación intervienen otros factores como la dieta o la predisposición genética, por tanto, es difícil precisar cuál es la influencia real del deporte. Por ello, es necesario seguir profundizando dentro de este ámbito. 

Bibliografía

Haupt S, Niedrist T, Sourji H, Schwarzinger S y Moser O. The impact of exercise on telomere length, DNA methylation and metabolic footprints. Cells. 2022. 11(1): 153. Doi: 10.3390/cells11010153

Józef Swiatowy W, Drzewiecka H, Kliber M, Sasiadek M, Karpinski P, Plawski A y Piotr Jagodzinski P. Physical activity and DNA methylation in humans. International Journal of Molecular Sciences. 2021. 22. https://doi.org/10.3390/ijms222312989 

Sellami M, Bragazzi N, Shoaib Prince M, Denham J y Elrayess M. Regular, intense exercise training as a healthy lifestyle strategy: preventing DNA damage, telomere shortening and adverse DNA methylation changes over a lifetime. Front Genet. 2021. 12. https://doi.org/10.3389/fgene.2021.652497

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Daniel Vasile Popescu Radu

Farmacéutico y nutricionista deportivo interesado en la docencia y en la divulgación científica.

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