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¿Cómo afectan los niveles excesivos de cortisol a tu organismo?

Seguro que todos y todas habéis escuchado hablar de esta temida hormona. El cortisol. Los niveles excesivos de cortisol, esa hormona a la que nos referimos para decir que algo nos provoca estrés, ese que en esta sociedad parece acompañarnos por todos lados y por lo tanto, están aumentando cada vez más. Pues bien, la función principal de esta hormona es preparar al organismo ante esa situación de estrés que se da por hecho que va a requerir energía, dicho muy a grosso modo pero, ¿qué ocurre con los niveles excesivos de cortisol en el organismo por un tiempo prolongado?

Diferentes investigaciones sobre cómo se regula la producción de esta hormona ocuparon los primeros puestos del estudio de la misma y ahora los niveles excesivos de cortisol y cómo afectan al organismo han tomado protagonismo.

¿Qué es el cortisol y por qué es necesario?

Para hablar del cortisol en un contexto de estrés, primero tenemos que distinguir entre el estrés a corto plazo y el mismo a largo plazo, pues las funciones de esta hormona no serán las mismas. Como una hormona que es, esta molécula va a tener dianas por todo el organismo con distintos efectos y lo que a corto plazo, de forma casi inmediata, puede ser beneficioso, a largo plazo puede resultar patológico. En términos fisiológicos son lo que se conoce como eutrés, o buen estrés, necesario para la supervivencia, y distrés, o mal estrés, cuando se considera dañino por su cantidad elevada y prolongada.

En relación a definir el cortisol como una hormona necesaria estaría el mencionar que interviene en equilibrar los niveles de azúcar, agua y sal del organismo, los ciclos vigilia-sueño, regula los niveles de inflamación del cuerpo, mejora la concentración y memoria, así como controla la presión sanguínea y el metabolismo de grasas, hidratos de carbono y azúcares.

Efectos positivos del cortisol en el organismo: corto plazo

Si bien es cierto que el término estrés tiene una connotación negativa, es necesario para el individuo, y no siempre viene dado por situaciones malas, también por eventos novedosos y que nos van a causar felicidad. Sea cual sea la causa, la producción de cortisol es la misma y se produce una respuesta fisiológica estereotipada. Cuando el organismo se enfrenta a situaciones que requieren de sus habilidades mentales y físicas, el cortisol va a actuar, aunque unos niveles excesivos de cortisol sean perjudiciales sobre todo a largo plazo.

niveles excesivos de cortisol
Figura 1: Esquema representativo de la estimulación de la producción del cortisol y sus efectos inmediatos en todo el organismo. Imagen tomada de Freepik Company.

Los efectos positivos del cortisol a corto plazo van a ser aquellos que hacen posible la respuesta de huida o alerta. Entre ellos se encuentran la liberación de glucosa y la respiración acelerada, entre otros que activan al organismo.

Efectos negativos de niveles excesivos de cortisol en el organismo: largo plazo

El estrés en su presencia prolongada en el tiempo, o lo que se conoce como distrés, es aquel que no va a resultar beneficioso para el organismo. Todo lo contrario, está descrito que es capaz de desarrollar patologías tanto físicas como mentales. Para hablar de los efectos negativos de los niveles excesivos de cortisol, hay que definir las fases de la respuesta estereotipada al estrés: fase de alarma, fase de resistencia y fase de agotamiento o colapso. Inicialmente responde nuestro sistema nervioso dentro de la fase de alarma, inmediata al estímulo estresante, y posteriormente el sistema neuroendocrino en la fase de resistencia y el endocrino en la fase de colapso.

En la fase de resistencia nuestro organismo mantiene una activación fisiológica máxima tratando de superar la amenaza o adaptarse a ella, de esta forma el organismo sobrevive. Esta fase puede durar semanas, meses y años; si es muy larga se le considera como estrés crónico. Sin embargo, si el estrés acaba en esta fase, el organismo puede retornar a un estado normal.

Por su parte, la fase de colapso o agotamiento se produce sólo si el estímulo estresante es continuo o se repite frecuentemente. El organismo agota sus recursos y pierde su capacidad de activación o adaptación. Sobrevienen entonces las enfermedades relacionadas con los niveles excesivos de cortisol como son: insomnio, falta de concentración, fatiga, depresión, patologías inmunológicas, patologías cardiovasculares , patologías metabólicas y endocrinas, problemas gastrointestinales, infartos cardiacos,infartos cerebrales, disfunción eréctil e interrupción del ciclo menstrual, etc.

Figura 2: Esquema representativo de los efectos negativos sobre el organismo de los niveles excesivos de cortisol. Imagen tomada de Freepik Company.

Cabe destacar que el estrés es además una de las causas de sobrepeso. Los niveles excesivos de cortisol provocan retención de grasas así como los conocidos antojos por dulces y carbohidratos.

Conclusiones

Si bien el cortisol es necesario para el organismo, es muy importante saber detectarlo cuando está sobrepasando sus niveles pues unos niveles excesivos de cortisol son peligrosamente dañinos. Lo que a corto plazo prepara al organismo para su supervivencia exitosa, a largo plazo deteriora tanto su forma física como mental. Entre algunas de las acciones que podemos llevar a cabo para mantener esta hormona controlada se encuentran el llevar una vida saludable y tener un entorno social sano en cuanto a relaciones personales.

Artículo editado por Equipo de Microbacterium

Bibliografía

de Camargo, B. (2010). Estrés, Síndrome General de Adaptación o Reacción General de Alarma. Revista Médico Científica17 (2).

María Isabel Hernández

María Isabel Hernández

Bióloga y actual doctoranda en Biología Molecular y Biomedicina en el campo de la Neurociencia. Me apasiona escribir artículos de ciencia para que esta llegue más allá del laboratorio.

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