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Día Internacional de la Enfermedad de Huntington 2023: un trastorno mortal poco conocido

Miriam Torres Fernández

Miriam Torres Fernández

El 13 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Enfermedad de Huntington. Este curioso y letal trastorno afecta a una pequeña parte de la población mundial considerándose, lo que hoy en día se conoce como, una enfermedad ‘rara’. A muchos les resulta familiar el nombre, seguramente de alguna serie de médicos; pero muy pocos conocen lo que implica realmente ser diagnosticado con la enfermedad de Huntington.

Se define como una enfermedad genética neurodegenerativa lo que implica que, aunque los síntomas sean sobre todo neurológicos, la causa es una mutación genética. Pero, ¿qué conlleva tener la enfermedad de Huntington? ¿Se puede heredar? ¿Qué sucede realmente con estos pacientes? ¿Se puede curar? En este artículo desentrañaremos los aspectos y curiosidades de la enfermedad de Huntington; desde la fascinante historia de su descubrimiento, que incluye brujas y colonos, hasta la detallada explicación de la fuente de sus peculiares síntomas.

Descubrimiento de la Enfermedad de Huntington

Para poder entender la complejidad de esta enfermedad, es necesario saber en qué momento fue identificada como tal. En 1872, George Huntington, neoyorquino y perteneciente a una familia de doctores, describió detalladamente un tipo de demencia acompañada de movimientos espásmicos e involuntarios, también llamados ‘corea’. Previamente, en 1860, un médico noruego señaló la existencia de estos síntomas en una pequeña población de un recóndito rincón de Noruega. Aunque Huntington no fue el primero en publicar sobre esta misteriosa afección, se decidió nombrar la enfermedad como él debido a la claridad con la que la explicó.

Desde ese momento, se llevaron a cabo muchas investigaciones con el fin de comprender en su totalidad esta enfermedad. Uno de los estudios estuvo dedicado a indagar sobre el origen geográfico de la enfermedad. Se determinó que la enfermedad de Huntington en los Estados Unidos provenía de Reino Unido. Concretamente, se pensó que la enfermedad llegó por primera vez a suelo americano en 1630 a manos de una mujer cuyo padre padecía de estos espasmos. De hecho, se cree que muchas de las ‘brujas’ quemadas en los Juicios de Salem de finales del siglo XVII sufrían la enfermedad de Huntington y se las tachó de hechiceras por los erráticos movimientos que este trastorno provocaba.

Alrededor del 1950, el doctor venezolano, Americo Negrette, residió en el pueblo de San Luis, a orillas del lago Maracaibo, donde observó que un gran porcentaje de los residentes desarrollaban comportamientos demenciales acompañados de convulsiones que se asemejaban a un baile arrítmico. Los nativos llamaban a esta insólita conducta «el mal de San Vito». Para conmemorar el centenario del ‘descubrimiento’ de la enfermedad de Huntington, Negrette y uno de sus discípulos presentaron un vídeo de estas personas con corea con el fin de señalar la existencia de esta población con un alto porcentaje de pacientes de Huntington. Poco después se descubrió que todos estos venezolanos eran descendientes de una mujer, cuyo padre podría haber sido de origen europeo.

Causas de la Enfermedad de Huntington

En los años 70, la psicoanalista americana Nancy Wexler, motivada por la muerte de su madre y abuelo a manos de este trastorno, llevó a cabo un exhaustivo estudio cuyo objetivo era determinar la causa de la enfermedad de Huntington. Gracias a sus esfuerzos, se consiguió identificar el gen responsable, al que se nombró el gen de la huntingtina.

Este gen da lugar a una proteína, huntingtina, que se puede encontrar abundantemente en el cerebro y, algo menos, en células del sistema inmune, concretamente linfocitos. Sus funciones principales consisten en el transporte celular y en la expresión de genes. La célula usa ‘carreteras’ para poder llevar sustancias de un lado a otro. Como «camiones de mercancías» se usan diversas proteínas, como la huntingtina. Si esta huntingtina no ejerce su función, sustancias como neurotransmisores (que usan las neuronas para comunicarse entre ellas) no pueden utilizarse.

Además, esta proteína promueve la expresión del factor neurotrófico BDNF. Este factor es responsable de la supervivencia de un grupo de neuronas encargadas de la memoria y de coordinar movimientos. Por lo tanto, si la huntingtina está afectada, habrá una alteración en ciertos movimientos, dando lugar, por ejemplo, a la característica corea de Huntington.

¿Qué es exactamente lo que sucede con esta proteína? La enfermedad de Huntington está causada por una expansión de tripletes CAG en el gen de la huntingtina. El ADN se compone de cuentas de colores, como un collar, concretamente de cuatro colores o bases nitrogenadas (Adenina o A; Citosina o C; Guanina o G; y Timina o T) que se ordenan de distintas maneras para dar lugar a los diversos genes. De forma normal, el gen de la huntingtina tiene la repetición de una secuencia de tres bases nitrogenadas CAG. Pero, cuando hay demasiadas repeticiones de esa secuencia, la proteína resultante no puede adquirir la forma en 3D que le corresponde y queda totalmente inutilizada.

Además de no ser funcional, la huntingtina mutante tiende a pegarse a otras mutantes y formar agregados en las neuronas, impidiendo el buen funcionamiento de éstas (ver Figura 1). En la enfermedad de Huntington, consecuentemente, no solo hay una huntingtina mutante que no ejerce su función biológica, sino que, además, obstaculiza la comunicación entre neuronas.

Figura 1. Diferencias en la producción de la huntingtina y sus consecuencias entre la Enfermedad de Huntington y personas sanas. Fuente: Elaboración propia a través de BioRender.com

Heredabilidad de la Enfermedad de Huntington

La enfermedad de Huntington es heredable, lo que quiere decir que la anomalía genética puede transmitirse a la descendencia. Concretamente, sigue un patrón de heredabilidad autosómico dominante; la presencia del gen mutado indica que la enfermedad, con una alta probabilidad, se va a desarrollar.

Curiosamente, esta enfermedad puede presentar un fenómeno genético llamado anticipación. Dado que esta afección se origina en la mutación del gen de la huntingtina por repetición de la secuencia CAG, cuantas más repeticiones tenga el gen, antes aparecerán los síntomas. A diferencia de la heredabilidad de la enfermedad de Huntington, que puede desarrollarse independientemente de haber sido transmitido por parte de padre o de madre, la anticipación suele suceder con mayor probabilidad cuando la enfermedad es de origen paterno.

Diagnóstico de la Enfermedad de Huntington

La principal técnica que se utiliza para diagnosticar la enfermedad de Huntington, además de la aparición de síntomas, es la PCR de una muestra biológica. Dependiendo del número de repeticiones de la secuencia CAG en el gen de la huntingtina, hay diversas probabilidades de desarrollar la enfermedad:

  • Menos de 28 repeticiones: persona sana.
  • Entre 29 y 34 repeticiones: no desarrolla la enfermedad, pero su descendencia está en riesgo de padecerla.
  • Entre 35 y 39 repeticiones: puede desarrollar la enfermedad de forma tardía y su descendencia está en riesgo de padecerla.
  • Más de 40 repeticiones: desarrolla la enfermedad de Huntington.

Desde 1986, hay disponibles tests diagnóstico presintomático y prenatal para esta enfermedad, gracias, en gran parte, a la mencionada previamente, Nancy Wexler.

Sintomatología de la Enfermedad de Huntington

La media de edad de aparición de los síntomas de la enfermedad de Huntington es entre los 30 y los 45 años. La esperanza de vida media desde el comienzo de los síntomas ronda los 15 años. Las manifestaciones de esta enfermedad se pueden clasificar en trastornos motores y trastornos psiquiátricos. En la siguiente tabla se muestran los síntomas más comunes en relación con la etapa de la enfermedad:

Tabla 1. Síntomas de la enfermedad de Huntington en relación con la etapa de la enfermedad. Fuente: Elaboración propia basada en Caron et al. (1998)

Tratamientos para la Enfermedad de Huntington

Hoy en día, NO hay terapias curativas para la enfermedad de Huntington, solamente existen tratamientos para paliar los síntomas, motores y psiquiátricos, de la misma. Algunos de los trastornos de motores que se tratan son los movimientos espasmódicos o la característica corea de Huntington. Los síntomas psiquiátricos suelen ser los más preocupantes en las etapas temprana y media de la enfermedad, ya que hasta un 10% de los pacientes fallecen por suicidio y la gran mayoría sufren de depresión y/o ansiedad severas. Además de antidepresivos y estabilizadores del estado de ánimo, los antipsicóticos también se encuentran entre los medicamentos más administrados a estos pacientes para reducir alucinaciones y delirios.

Epidemiología de la Enfermedad de Huntington

La enfermedad de Huntington se la considera una enfermedad de baja prevalencia o ‘rara’. Su prevalencia global es de 2,7 personas por cada 100.000 habitantes. Se ha visto que es más frecuente en Europa, América del Norte y Australia que en Asia y África. De hecho, la prevalencia puede llegar a aumentar hasta 7 de cada 100.000 habitantes si se tiene ascendencia europea.

El sexo biológico no influye a la hora de padecer la enfermedad, es decir, que hombres y mujeres pueden heredarla y transmitirla de igual manera. Sin embargo, se ha comprobado que el sexo puede influir en la progresión de la enfermedad, afectando más gravemente a mujeres que a hombres.

Hay dos tipos de enfermedad de Huntington, dependiendo de la edad en la que se desarrollan los síntomas: la adulta (se manifiesta alrededor de los 45 años) y la juvenil (aparece en personas menores de 20 años). Este segundo tipos constituye hasta el 10% de los casos de Huntington y se debe, normalmente, al fenómeno de anticipación que se comentaba en el apartado de heredabilidad. Los síntomas son similares a los que aparecen a la enfermedad en adultos, pero con una mayor severidad.

Como último dato epidemiológico, comentar que la enfermedad de Huntington es el trastorno neurodegenerativo con un mayor índice de suicidios, superando con creces al Alzheimer y al Parkinson.

Conclusiones

La enfermedad de Huntington forma parte del grupo de trastornos neurodegenerativos, junto con el Parkinson y el Alzheimer. Sin embargo, no es tan conocida como sus similares. Se considera una enfermedad ‘rara’, ya que afecta a menos de 5 personas por cada 100.000 habitantes. No por ello es una enfermedad menos letal.

Tras ser diagnosticado con Huntington, se calcula que la esperanza de vida es de unos 15 años, si los síntomas comienzan alrededor de los 45 años. Si el paciente es menor de 20 años, la esperanza y calidad de vida se reduce drásticamente. La principal causa de muerte es por infecciones o por neurodegeneración severa que lleva a posibles ahogamientos. Otra de las principales causas de muerte, constituyendo hasta un décimo de los pacientes, es el suicidio.

Además de un pronóstico poco esperanzador, los pacientes de Huntington presentan una calidad de vida bastante pésima. Las manifestaciones motoras, como los espasmos y la corea, impiden en gran medida las actividades cotidianas. Éstas, asimismo, empeoran a medida que avanza la enfermedad y se acaba requiriendo del cuidado de profesionales. Sin embargo, la ansiedad, la depresión y las alucinaciones son las más discapacitantes y desmoralizadoras.

Una mutación en el gen de la huntingtina produce todos estos síntomas tan dispares y severos en una persona. A pesar de haber métodos de diagnóstico sintomático, presintomático y prenatal, no hay forma de frenar ni curar la enfermedad de Huntington, solamente tratamientos paliativos para mejorar en cierto modo la calidad de vida.

Hoy en día, neurocientíficos están estudiando a fondo la enfermedad con el fin de comprenderla en su totalidad. Se está trabajando también para desarrollar alguna terapia curativa y nuevas terapias paliativas más efectivas. Es necesaria, no obstante, mucha más investigación. El 13 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Enfermedad de Huntington con el fin de dar a conocer esta desoladora enfermedad y la importancia de investigar más sobre ella.

Artículo editado por Equipo de Microbacterium

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Fuente de la imagen del título: https://www.alamy.es/imagenes/corea-de-sydenhams.html?sortBy=relevant

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